Seguidores

sábado, 29 de septiembre de 2012

Padre Baltasar Álvarez


Este sacerdote ha sentido como nadie la seducción que el amor de Dios provoca en los corazones de sus hijos:

¡Señor, me sedujiste!

Jugabas con la esfera de memoria
y tus dedos marcaban continentes,
repasabas las hojas de la historia,
los pueblos, las naciones y las gentes,
y se paró tu dedo ilusionado,
marcó el tiempo, el lugar y procedencia,
y de gente y lugar determinado
fijaste mi existencia
y me trazaste un plan bien meditado.

¿Qué esperabas, Señor; del pobre barro
que a la vida salía de tu mano
sino el riesgo quebradizo del cacharro?

Tú me sabes, Señor: sueños en vano,
rotas vasijas al primer descuido.
Y sonríes. Y este pobre embobado,
en silencio, sin voces y sin ruido,
escucha tu palabra emocionado.

       ¡Señor, me sedujiste!

Me quemaba el corazón tu fuego.
Tus ojos y tu faz eran un ruego;
con tu dulce mirar me convenciste.

¡Y aún sigo seducido, amor divino!

Cuando pases delante de mi casa
hambriento y fatigado del camino,
entra, Señor; acepta el pan y el vino
y disfruta del calor que a mí me abrasa.


Difícilmente puede expresarse mejor y con mayor fuego el amor de Dios dentro de un alma.

Rubén Darío


Esta etapa, la sexta de la historia, la correspondiente con la Iglesia de Filadelfia, la vio el poeta Rubén Darío al igual que Virgilio, siendo pagano, predijo el nacimiento virginal de Cristo en su famosa Égloga 4ª. Así Rubén Darío dice en sus cantos de vida y esperanza:

Oración al Rey venidero

 Un gran vuelo de cuervos mancha el azul celeste,
Un soplo milenario trae amagos de peste.
Se asesinan los hombres en el extremo Este.

¿Ha nacido el apocalíptico Anticristo?
Se han sabido presagios y prodigios se han visto
y parece inminente el retorno de Cristo.

La tierra está preñada de dolor tan profundo
que el soñador, imperial meditabundo,
sufre con las angustias del corazón del mundo.

Verdugos de ideales afligieron la tierra,
en un pozo de sombra la humanidad se encierra.
con los rudos molosos del odio y de la guerra.

¡Oh, Señor Jesucristo! ¡Por qué tardas, qué esperas
para tender tu mano de luz sobre las fieras
y hacer brillar al sol tus divinas banderas!

Surge de pronto y vierte la esencia de la vida
sobre tanta alma loca, triste o empedernida,
que amante de tinieblas, tu dulce aurora olvida.

Ven, Señor, a vengar la gloria de Tí mismo;
ven con temblor de estrellas y horror de cataclismo,
ven a traer amor y paz sobre el abismo.

Y tu caballo blanco, que miró el visionario,
Pase. Y suene el divino clarín extraordinario.
Mi corazón será brasa de tu incensario.

San Alonso Rodríguez

El acto final de las profecías

La reconquista del actual Marruecos, nuestra antigua provincia de Tingitania ya lo dejó ordenado en su testamento Isabel la Católica. Las restantes conquistas las relata entre otros San Alonso Rodríguez, S.J. (1531-1617) portero en Mallorca y reconocido gran místico, escribe en su cuenta de conciencia de 1606:

“Más le aconteció a esta persona, donde veía la mar, vio en ella una grande armada; y sin darse acato de tal cosa ni habiéndosele ofrecido pensamiento alguno de tal cosa, a deshora que vio la armada, vio también que en ella iba Jesús a la delantera de ella, y la armada como llena de un ejército de ángeles, y a la postre la Virgen María; de condición que el primero era Jesús, y a la postre de todos la Virgen María, que la guardaban como por guarda y retaguarda.
Sobrevínole a esta persona sobre esto la declaración, y es que con este tan  gran socorro del cielo había de venir el rey con su propia persona con grande ejército y que había de conquistar toda la morisma y sujetarla, y ella se convertiría con gran facilidad a la fe de Cristo nuestro Señor.
Y a esta persona allá dentro de su corazón se le asentaba que pasaría así, sin poderlo contradecir y echar de sí del todo. Y con haber pasado algunos años a esta visión y él la deshecha de sí, con todo eso no puede desecharla de su corazón que no haya de ser y haber efecto por más que hace; y que la victoria será tan grande, cual por ventura rey cristiano haya tenido jamás, y resultará en gran gloria de Dios y bien de las almas”

El hijo de la mujer apocalíptica


El acto final de las  profecías

Vio San Juan en el Apocalipsis (Ap.12) una mujer vestida de sol y coronada de doce estrellas, con la luna debajo de los pies; y dice que esta mujer parió un hijo varón, el cual había de dominar todas las gentes del mundo. Y la figura maravillosa que vio San Juan en el cielo, ¿significaba alguna cosa más? Sí, dos; la primera, que este hijo varón, nacido para Emperador universal, había de ser príncipe cristiano é hijo de la Iglesia Católica. Así lo entienden literalmente todos los expositores del Texto sagrado; y que por eso la misma mujer, á quien se atribuye el parto, estaba vestida del sol y coronada de doce estrellas: vestida del sol que es Cristo, porque la divisa y carácter propio de la Iglesia y Religión Cristiana, es el Bautismo; todos los que se bautizan, se visten de Cristo, como lo dice San Pablo: (Galat. 3. 27). Y coronada de doce estrellas, que significaban los doce apóstoles: porque la Iglesia no sólo es y se intitula Católica, sino también apostólica.

La segunda cosa que significa la misma figura, es la circunstancia del tiempo en que había de nacer a la Iglesia aquel hijo varón y dominador del mundo. Lo dice David en pocas palabras (Salmo 71, 8 ). Dice que dominará de mar á mar, hasta los últimos fines de la redondez de la tierra. ¿Cuando ocurrirá esto? Cuando fuere quitada del mundo la luna.

La luna ha de durar hasta el fin del mundo: (Lucas 21, 25). ¿Qué luna, pues, es esta que ha de ser quitada del mundo en aquel tiempo? Es la luna que los mahometanos adoran y traen en sus banderas. Así lo declara el mismo texto en la raíz hebrea: Donec auferantur servi lunae. Hasta que sean quitados del mundo los que sirven a la luna.

Y esto es lo que significa, en el nacimiento del Príncipe dominador del mundo, la luna debajo de los pies de la Iglesia: et  Luna sub pedibus ejus. Lo que quiere decir que la mujer ha de pisar la luna, metiéndola debajo de sus pies.

De manera que, resumiendo toda esta visión del Apocalipsis, en el que quiso Dios que San Juan viese é historiase todos los sucesos de su Iglesia, principalmente los mayores, dice el mismo San Juan, como Profeta, como Apóstol y como Evangelista, que la Iglesia pariría y le nacería un hijo varón el que va regir a todas las naciones con cetro de hierro (Ap. 12,5 y Salmo 2); y que este hijo había de ser Emperador de todo el mundo y que este nacimiento sucedería cuando la misma Iglesia pusiese debajo de los pies la luna y los que la sirven, que es el Islam.

Por todo lo expuesto, el Señor se servirá de una nación, Rusia, y de los seguidores de una secta, el Islam, para que, aliados momentáneamente para un fin concreto, la destrucción de los pueblos libres de occidente, invadan Europa llevando el terror y la destrucción por donde pasen. Serán detenidos y vencidos en los Pirineos en la batalla que durará tres días y que profetizó Bug de Milhas el vidente de los Pirineos  y en la batalla del Abedul en Renania Wesfalia que relata Sanchez de Toca y tras su derrota definitiva a orillas del Neva, el gran Monarca reconquistará primero la Tingitania y después todo el Norte de África hasta llegar a los Santos Lugares y a Bizancio donde restablecerá el culto en Santa Sofía.

Los pocos supervivientes centroeuropeos restaurarán el Sacro Imperio Romano Germánico y nombrarán Kaiser a un joven campesino austriaco, que será coronado en Colonia, que reinará un año y al final del mismo abdicará en favor del Gran Monarca elegido por Dios (Los Profetas del Bosque de D. José María Sanchez de Toca).

Las apariciones de Ezquioga: El Gran Monarca

Los últimos avisos del Cielo: El Gran Monarca

Estas apariciones comenzaron en 1931 y duraron hasta 1934. Fueron apariciones muy controvertidas y en las que no se siguió por la curia de Vitoria los procedimientos señalados por la Iglesia para determinar si unas apariciones pueden o no ser verdaderas.
 Las apariciones hicieron que fuesen muchedumbres cada vez más numerosas. Pronto, como es natural, hubo gentes que se alarmaron ante aquellas avalanchas multitudinarias: los irreligiosos y enemigos de lo sobrenatural, porque pretendían oponerse a aquellas manifestaciones de fe religiosa, calificándolas de ridículas, de supercherías y de negocios de gente aprovechada, y los políticos de diversas tendencias, porque no armonizaban con sus intereses; así los nacionalistas vascos y los republicanos del gobierno. No hay que olvidar que poco después de las apariciones tuvo lugar primero la revolución de octubre de 1934, cuando los partidos de izquierda, al perder las elecciones en 1933, se alzaron revolucionariamente contra la República, y al ser sofocada esta revolución, organizaron otra peor, desde el gobierno, cuando en 1936 asesinaron al líder de la oposición Leopoldo Calvo Sotelo  que fue el punto de partida del mayor genocidio sufrido por los cristianos por odio a la fe Católica y que hizo necesario el que media España se alzase en armas para sobrevivir a la carnicería roja.

El obispo de Vitoria estaba desterrado en Francia, por desafecto al régimen republicano y es natural que la concentración de aquellas multitudes atormentara al gobierno de Madrid y éste empezó a poner obstáculos a tales actuaciones y a desprestigiarlas y desacreditarlas por todos los medios a su alcance y a hacer responsables a las autoridades eclesiásticas de fomentar aquellas manifestaciones que tenían un aspecto aparente de enfrentamiento contra los que perseguían la religión, con la quema de iglesias, conventos y casas religiosas, como había acontecido nada más proclamarse la masónica República. Tuvo que haber contactos entre ambas potestades, civil y eclesiástica y la transigencia se pagaría por el gobierno con la vuelta del obispo a su diócesis...

La doctora francesa Susana Delaplace expresó que la ciencia “no hallaba explicación satisfactoria a esos fenómenos” y el Doctor Gregorio Marañón enviado por el gobierno de Madrid para estudiar los hechos de Ezquioga dictaminó: “He estado examinando desapasionadamente lo que ocurre aquí y puedo afirmar que los médicos nada tenemos que hacer aquí, porque los fenómenos habidos en los videntes, no pertenecen a la ciencia patológica. Pertenecen a otros estudios que a mí no me competen. Que vengan los competentes y vean si los alcanzan”.
Otros testimonios interesantes fueron los del Nuncio Tedeschini que en el verano de 1932 dijo: “según los datos que poseo lo que ocurre en Ezquioga es del Cielo”. Monseñor Irurita, obispo de Barcelona: “Sin pecar de temerario no se puede negar que hay algo sobrenatural en lo de Ezquioga”.

Aquí fue donde dijo la Virgen lo mismo que había dicho, siglos antes San Vicente Ferrer en Barcelona: “Cuando las mujeres no se distingan de los hombres por su manera de vestir entonces pensad que tenéis encima el fin del mundo”[1]
La Virgen también dijo: “Durante el castigo habrá cinco días de comunismo y en tres día caerá fuego y no amanecerá. Que durante estos tres días nadie salga de casa, pues los hombres confundidos empezarán a matarse unos a otros. París será carbonizado, Marsella tragada por el mar, Cataluña tiene sobre sí mucha carga; Madrid, Málaga, San Sebastián  y Barcelona, son las que tienen más carga... habrá una enfermedad contagiosa de la que morirá mucha gente... Después reinará Cristo”.

Insistió en que pronto vendrá una persecución muy grande para los cristianos, teniendo muchos de estos que huir a los desiertos; que esta persecución vendrá cuando los comunistas se hagan dueños de España, los cuales martirizarán a muchos de aquellos, aunque el comunismo durará muy pocos días, sin embargo mientras dura quedarán arruinadas muchas partes de España, a la cual dejarán en completa miseria; muchos creen que cuando haya desaparecido la república española, habrá paz, más están muy equivocados; la Santísima Virgen nos previene para una lucha mayor.

Que esto no se arreglará hasta que Jesús ponga en el trono a un gran hombre, -el Rey General- de todo el mundo y entonces será cuando Él reinará en el mundo.
Repitió que después del reinado de Jesús en España vendrá una persecución muy grande y después de la persecución el fin del mundo.

Afirmó que está preparando al Gran Monarca el cual tendrá que reinar con humillaciones y sacrificios; que el gran Monarca fue malo en su juventud, pero ahora hace mucho bien y dominará al mundo entero, el cual se verá obligado a obedecer y adorar al Dios verdadero y que luego irá al África a convertir a la gente.

Dijo que luego que hayan pasado los castigos habrá una Religión (¿orden religiosa?) llamada de los Crucíferos, que salvará al mundo entero, predicando la verdadera Fe y conquistando a ella las almas.

La Italia regada con la sangre de tantos mártires es la esclava de una demagogia diabólica que ha llegado a constituirse en consejera del poder y la pobre España que palmo a palmo ha sido conquistada por la Cruz se ha convertido en un pueblo de ilotas, que corre al precipicio y lucha por romper sus tradiciones, su historia y su propia manera de ser. ¡Oh Santos Crucíferos!, vosotros destruiréis la maldita secta de Mahoma, vosotros pondréis fin a toda suerte de herejes y sectas del mundo y seréis el acabamiento de todos los tiranos; vosotros pondréis silencio perpetuo en perpetua paz por todo el universo mundo. ¡Oh santa gente! ¡Oh gente bendita de la Santísima Trinidad! Será el Jefe-Fundador, gran capitán de gente santa, llamada los Santos Crucíferos de Jesucristo. El Jefe y Fundador de esta Santa Milicia será el gran Reformador de la Iglesia de Dios.

¡Ay de ti, España! Naciones se reunirán en ti y tus hijos más ilustres serán dispersados. Es seducida España por el mal gobierno. Aquí los pájaros han hecho su nido. La Monarquía está llena de engaños y asechanzas (esta profecía es de los años treinta, en plena segunda República, luego se está refiriendo a la época actual en que tenemos Monarquía como forma de gobierno). Las noblezas se han deshecho en vanas palabras. Sólo habrá paz en España mientras Yo reine, por medio del gran Monarca, el Rey de todo el mundo, el rey escogido por Mí.

Díjome Jesús: serán señales precursoras de la guerra, la tibieza religiosa y la corrupción de costumbres, el vicio tenido como virtud y la virtud por vicio, los creyentes tenidos por locos y los incrédulos por iluminados... las cosas llegarán al colmo, pero cuando la mano del hombre no pueda más y todo parezca perdido, Yo pondré mi mano y arreglaré las cosas.

Muchas guerras, muchas guerras. Los Pirineos no han conocido otra igual. La catástrofe ha prometido empezar por el extranjero para avisar a los españoles

Aquí avisa la Virgen de la futura batalla de los Pirineos en la que el Caudillo del Tajo vencerá a las fuerzas del mal que quieren destruir e invadir España.

Antes que llegue la paz a España el afán de riquezas llevará a los hombres a negar la Fe y muchos ministros de la Iglesia llevados de la voluptuosidad carnal y de la belleza y lascivia de las mujeres abandonarán el celibato y por donde quiera irá el demonio libre entre ellos.

Ya se acerca la hora en que Yo visitaré al mundo con la nueva Religión de los Crucíferos, con el crucifijo levantado en el más alto estandarte y de mayor lugar.

Los primeros que pertenezcan a la orden de los Crucíferos serán de la ciudad de Sevilla, en la cual abunda mucho la iniquidad, los vicios y los pecados. Se trocarán los de esa ciudad del mal en bien, de rebeldes a Dios en hijos fidelísimos y fervorosísimos. Será la tal ciudad amada de Mi Corazón y del gran Monarca. Escuchad, oh pueblos, que habitáis España... Tiempo vendrá en que gozaréis de la verdadera y antigua libertad, pues destruida será la libertad falsa de que se están sirviendo estos impíos!.El gobierno tiránico será aniquilado, a pesar de sus terribles esfuerzos, y la verdadera religión florecerá en toda España.

Dios suscitará un héroe que será el libertador de la Patria oprimida...Pronto veréis todas las iglesias cerradas, que parecerán más cuevas de vividores; los ministros sin hábito se acobardarán hasta tanto que la mayor parte huirá de la Iglesia y muchos me negarán...

Pronto la tierra será cruelmente azotada. Este azote se hará sentir por todo el mundo y será tan terrible que cada uno de los que sobrevivieren  se imaginará ser el único que habrá salido libre del castigo. Este castigo será muy corto pero terrible.

Esta república impía que reposa en España, cuya aparición ha sido señal de castigos venideros, pronto será totalmente arruinada; más aun (todavía) vendrán tiempos peores. Los comunistas se apoderarán de España y sacarán fuera de ella a los buenos y mientras los buenos estéis fuera, castigaré cruelmente a toda España sin temer nada.... Y es en este tiempo en el que vendrá el reinado del Sagrado Corazón de Jesús, pero este reinado será interior.

En estas profecías se nos ha presentado España dominada por un gobierno tiránico bajo el disfraz de la falsa libertad, que no es otra cosa que una demagogia populista y manipuladora del pueblo basándose en la mentira  como principal arma de la política. Estos gobiernos tiránicos, pues tiranos son los que legislan contra la Ley de Dios y contra el Derecho Natural, terminará convirtiéndose en la feroz tiranía  comunista cuando, de una vez, se quite la careta que todavía usa para engatusar y engañar a las masas y se convierta en un gobierno, bajo la apariencia de populismo, al igual que en algunas repúblicas bananeras americanas, en lo que es en realidad: en un gobierno comunista, al igual que el de el gran amigo de este gobierno, Fidel Castro, el tiranosaurio.

El gobierno que permanentemente ataca la libertad de expresión, es un gobierno tiránico; el gobierno que de forma sistemática ataca a la Iglesia Católica, es un gobierno tiránico; el gobierno cuyos amigos son los comunistas de la organización terrorista ETA, a los que protege e intenta legalizar en contra de los intereses de los españoles, es un gobierno que además de tiránico es traidor a España. Es el gobierno que ha pactado un gobierno en Cataluña con los rojo-separatistas que han negociado con ETA en Perpignan. Los enemigos de España y de los españoles: los terroristas comunistas de ETA, los comunistas separatistas catalanes, los separatistas vascos, catalanes y gallegos, son los aliados y amigos de este gobierno. Los rojo-separatistas que hacen burla públicamente de la Pasión de Cristo, ridiculizando la corona de espinas, son los amigos de este gobierno.... Dime con quien andas y te diré quien eres...
Se explica bien quien es de verdad este gobierno al conocer por la prensa que su presidente y miembros destacados del mismo pertenecen a la masonería, a la cual España le debe tantas desgracias y tantas lágrimas.

Efectivamente, como dice la profecía, aquí ”los pájaros han hecho su nido”, los pájaros negros del odio, del rencor, del intento de revancha. Todos los enemigos de Dios y de España, ya sin careta, han vuelto a caer sobre este desgraciado País con ganas de tomarse la revancha de su anterior derrota. Cuando ya ningún español se acordaba de nuestra guerra civil, entre otras cosas porque los que participaron en ella están ya casi todos muertos, ahora han vuelto estos pájaros del odio y del rencor a intentar hacernos vivir y revivir aquella tragedia que ellos, o sus padres o sus abuelos crearon a España.

Los españoles que ya habían perdonado el genocidio que hicieron en los años 36 a 39 asesinando miles de sacerdotes, religiosos, religiosas y seglares de toda condición, ven, con horror, como ahora, estos políticos revanchistas quieren abrir de nuevo heridas que cerraron hace muchos años.

Los permanentes enemigos de Dios y de España: los políticos afiliados a las logias masónicas, los comunistas de hecho que siguen venerando a Stalin y a Castro, engañando a la gente se han apoderado de España haciéndose pasar por demócratas, cuando en realidad no son más que unos tiranos sectarios que no tienen otra finalidad que destruir la poca fe católica que va quedando en el pueblo y destruir España, entregándola a los separatistas para que sigan troceándola. No digieren que España pueda ser una nación fuerte y respetada y de profundas convicciones morales católicas. España ha caído en poder de sus enemigos. Aquí los pájaros han hecho su nido. Pero no hay que tener miedo. Cuando nos parezca que todo está perdido, el Señor tendrá misericordia y volverá a salvarla como lo hizo en el 36.

Últimamente, tras unas elecciones con el consabido cambio de gobierno han cogido el poder unos gobernantes que se consideran católicos. Hay que pedir a Dios que no sean unos acomplejados como lo es siempre en España la derecha y supriman todas las leyes impías vigentes.

Lamentablemente tras casi dos años de gobierno de la derecha aun no han derogado las leyes impías vigentes que permiten el genocidio de niños, la del matrimonio homosexual ni ninguna otra del mismo talante. El complejo permanente de la derecha a que les llamen franquistas o poco demócratas los tiene inmovilizados. España apóstata sigue siendo la Gran Ramera y tendrá, por desgracia, el pago que merece.

                                   .......................................................


Hemos visto hasta ahora como el Señor al enseñarnos a rezar nos dijo que le pidiésemos la venida de su Reino. Como el profeta Daniel nos dijo que ese Reino vendría después de cuatro imperios o reinos malvados donde se perseguiría a los hijos de Dios. Hemos visto como el Señor permite a su Cuerpo Místico conocer sus designios a través de las profecías para consolar a sus hijos o alentarles sobre promesas de un futuro que ha de venir. También hemos visto los avisos que a través de la Historia nos ha hecho el Señor de un gran castigo a la humanidad por su prevaricación y del consuelo que vendrá con el triunfo de la Iglesia por manos de un gran Monarca que nos promete ha de venir. Hemos visto cuando han de ocurrir esos acontecimientos profetizados y cual será la estirpe de la que procede el gran Monarca. Vamos a ver ahora el acto final previsto por Dios y relatado por San Juan en el Apocalipsis: El hijo de la mujer apocalíptica.




[1] seguimos en todo lo referente a las apariciones de Ezquioga el libro “Los hechos de Ezquioga ante le razón y la Fe” del P. Amado de Cristo Bruguera.

San Remigio


San Remigio profetizó a Clodoveo: “El reino de Francia será predestinado por Dios para la defensa de la Iglesia. Será victorioso y próspero mientras sea fiel a la fe católica, y cuando no, será duramente castigado. Un día será grande entre todos los reinos, abrazará todo el imperio romano, someterá todos los pueblos, durará hasta el fin de los tiempos”.

 El beato Rabán Mauro, arzobispo de Maguncia, cuenta así la anterior profecía:

 “Hacia el fin de los tiempos un descendiente de los reyes de Francia reinará sobre todo el antiguo imperio romano, será el más grande y el último de los reyes de Francia.”

En la noche de Navidad del año 496, por influjo de su mujer Santa Clotilde, borgoñona, y en acción de gracias por las victorias conseguidas, Clodoveo, rey de los franceses, se bautizó con 3.000 de sus guerreros en Reims, por san Remigio. Fue el primer reino cristiano, por eso Francia es llamada la hija primogénita de la Iglesia. España, la España Mayor que comprendía toda la Península Ibérica más la Tingitania en el Norte de África, se convirtió al Catolicismo en el año 589, en el tercer Concilio de Toledo cuando Recaredo abjuró del arrianismo gracias a la predicación de San Leandro.

Dos sabios arzobispos historiadores nos relatan la historia: Hicmaro, arzobispo de Reims, en su vida de San Remigio dice que una gran luz le iluminó y se oyó  la voz de Dios “La Paz sea con vosotros. Soy Yo, no temáis, permaneced en mi amor” Y faltando el crisma en el momento de la consagración del rey, apareció una paloma blanca con una ampolla de óleo santo en su pico.

Es importante señalar que los reyes de Portugal son descendientes directos, vía masculina de Hugo Capeto y de Roberto II el piadoso, por lo que cumplen con la profecía al descender de los reyes de Francia, siendo además “dinastes”. La primera casa de Borgoña se extinguió en Borgoña pero subsistió en Portugal como primera dinastía o casa de Borgoña, continuó vía bastarda pero vía varón en la segunda dinastía, la casa de Avis, que subsiste en el exilio.

San Cesáreo de Arlés (470-543)


Describe la historia de Francia desde el siglo VI, pero ciñéndonos a lo que nos interesa:

“El hierro y el fuego oprimen a la Babilonia de las Galias que cae en un gran incendio, ahogada en sangre; después la segunda ciudad del reino y otra son también destruidas. Finalmente brilla el resplandor de la misericordia divina, pues la justicia suprema ha golpeado a todos los impíos. Llega el noble exiliado, el dado por Dios, asciende al trono de sus antepasados, del cual la malicia de hombres depravados le había arrojado; recobra la corona de lis refloreciente; con su valor invencible destruye a todos los hijos de Bruto; después de establecer su trono en la ciudad pontifical. Volverá a levantar la tiara real sobre la cabeza de un santo Pontífice que ha estado lleno de amargura por las tribulaciones, quien obligará al clero a vivir según la disciplina de los tiempos apostólicos. Ambos unidos harán triunfar la reforma del mundo; dulce paz, cuyos frutos durarán hasta el fin de los siglos”.